domingo, 6 de febrero de 2011

Mirador de Zapata - Homician (por los canales de Bejía)


Zapata - Cruz del Carmen - Canales de Bejía - Homician (Punta del Hidalgo)

    
Intercambiador de La Laguna, Titsa línea 070 al Batán

    
Mirador de Zapata el principio de la ruta

Nuestro primer objetivo es subir hacia la casa forestal de Zapata,
así que nos ponemos en marcha por la carretera TF-143 al Batán

    
Pero enseguida la dejamos por este escondido sendero en Carretera TF-143

        
Subiendo al Cabezo de Zapata

Acabada la subida entramos en el PR-TF 12 hacía Cruz del Carmen

      
Hacemos una pequeña parada en la Casa Forestal en el Cabezo de Zapata

Cogemos de nuevo el PR-TF 12 hacía Cruz del Carmen

    
Abandonamos el PRTF-12 para meternos por esta derivación
    
    

Tenemos a la vista la Pista las Hiedras

        
Y seguimos la pista de las Hiedras en dirección a las Cuadras de D. Benito
      

    
Cueva refugio junto al camino

Cerraja con sus llamativas flores

Primeras vistas del Batán

        

        
La pista de las Hiedras termina en la carretera al Batan,
en las inmediaciones de las Cuadras de D. Benito

        
Vamos por ella hacia la izquierda en sentido contrario al Batán

         
Las Cuadras de Don Benito

Entre la masa forestal se aprecia la Punta del Hidalgo

    
Comienza un fuerte descenso hacia El Ajuntadero
    

    
A la izquierda Los Batanes, de fondo se asoma Chinamada;
a la derecha las casas del Batán de Arriba

    
La zona de "El Ajuntadero"

Avanzamos un poco por la pista de Solís Moquinal

Entre árboles la Casa Fuset, nuestro siguiente destino

    
Regresamos al Ajuntadero para entrar en la pista que nos llevará a la Casa Fuset

        
Pista que enseguida se convierte en un sendero en fuerte bajada
        
Con árboles caídos sombre el sendero que dificulta un poco el tránsito
        

        

        
Y llegamos a las ruinas de la Casa Fuset o Casa de D. Benito
    


🗣    Los datos que expongo a continuación de la casa Fuset, provienen de la página "lo que las piedras cuentan" de Melchor Padilla en su interesante trabajo La finca de Franco.

    "Esta casa fue construida por Benito Pérez Armas, político, periodista y literato canario que fue presidente de la Diputación Provincial de Canarias. Tras su muerte en 1937 esta casa paso a ser propiedad de su hija que se casó con Lorenzo Martínez Fuset, este ejerció como notario en la casa de la plaza de la Iglesia de la capital de la isla que había sido propiedad de su suegro. Fue miembro de los consejos de administración de importantes empresas de las islas e incluso llegó a ostentar la presidencia del puerto de Santa Cruz. Falleció en 1961. En la finca llevó a cabo Martínez Fuset un gran número de reuniones con sus amigos, por lo que no es de extrañar que, antes de 1936, Franco la visitara. Con la llegada de Franco a la Capitanía de Canarias Fuset entabló con éste y su familia una estrecha amistad. De hecho, cuando tuvo lugar la sublevación militar y Franco se desplazó a la Península, le dejó encargada la custodia de su mujer, Carmen Polo, y de su hija Carmen. El general pronto lo llamaría a su lado para organizar la Auditoria de Guerra y la Auditoria del Cuartel General de los sublevados".

            

    
interior de la vivienda

    
En la planta baja de la vivienda fue el lugar donde se han realizado ritos esotéricos

        

            
Pequeño descanso


        
Las cuadras

    
La flora del lugar
        

    
Abandonamos la Casa Fuset por un sendero en dirección a El Peladero
        
Sendero en fuerte pendiente y entre vueltas, revueltas y más vueltas del camino
        
    
    

    
A la vista las Casas de Bejía

Abajo nuestro próximo destino, El Peladero

    
Empieza el fuerte descenso a El Peladero

    
Los Dragos Gemelos de El Moquinal

        
        
        

        

A la vista las casas de El Peladero

        
Fuerte descenso al final del sendero, ya en El Peladero
    

        
Y todo lo que se baja, se vuelve a subir

    
Cerraja

    
Curioso

    
Simple, pero pura belleza
    

    

    

    
Higo moro (o tuno indio)

    
subiendo hacia Lomo Morro
    

Gomereta

    
Atalaya de Lomo Morro
        
Vista de Punta del Hidalgo en Lomo Morro

        
Seguimos el descenso hacia el barranco
        

Aquí terminaría el sendero del Canal
que nosotros haremos de ida y vuelta

empezamos el camino hacia el Canal de Bejía

        
Canal de Bejía
    
         
    
    
    
         

        
        
        
        
        
          
        
    
       
        
        
        
        
        
        
        
Saliendo del canal

        
Pequeño descanso para avituallamiento antes de volver a entrar

La entrada principal del canal viniendo del Peladero

        
Y volvemos a pasar otra vez por todo el canal de Bejía
        

    
        
    

Vista del canal desde el otro lado del barranco

        
        
        
        
        
        
        
        

        
Vista desde una ventana hacia Barranco Seco
    
    
A la vista Punta del Hidalgo

Toda la cuenca del Barranco Seco
    
Ultimo tramo del canal

    
Rebaño de Cabras sueltas

    
Y volvemos al principio que es en realidad el final del sendero del canal con las botas mojadas

    
Entras en la pista que en fuerte descenso nos lleva hasta Homician

    
Por el barrio de Homician ya en la Punta del Hidalgo
    

        

Y llegamos a nuestro final de ruta en la carretera general

        

domingo, 4 de diciembre de 2005

La bruma de Anaga


"Que poco cuesta soñar un ratito"

    Ya comenzaba a amanecer en toda su plenitud, notábamos en nuestras caras el frescor del rocío y el agradable olor que desprende el brezo mojado al ser balanceado por el viento perfumando así el camino. Buscamos unos palos para que nos facilitara las subidas y caminito adelante. Este sendero corta bastante camino, viene a salir antes del km-13 de la carretera general, que una vez allí comenzamos a subirla siempre por el lado izquierdo por seguridad, para no encontrarnos con accidentes innecesarios.
    Hacía fresco y esto era de agradecer, comenzó a aparecer un poco de neblina, que a veces parecía que llovía, pero eran las gotas de agua que caían de los árboles, cuando las movía el viento, es lo que aquí llamamos lluvia horizontal, y motivado por el ambiente que se respiraba, mirando al entorno hizo que se disparará una chispa en mi razón y sin poderlo evitar, dando rienda suelta a la imaginación comienzo a soñar despierto que... Esa neblina parecía como un gran manto que en forma de blanco tul nos envolvía y nos invitaba a adentrarnos más y más en el sendero del misterio. La bruma nos vigilaba agazapada entre la laurisilva del monte, observándonos y estudiando nuestros movimientos, luego ya plena de confianza, poco a poco fue dejándose ver. De improviso y ayudada por su amiga la brisa de la mañana, nos rodeaba y cual gangochera, nos cambiaba un beso por una fresca caricia, que era muy agradable.
    Luego rápidamente se alejaba saltando de árbol en árbol, para regresar al instante, mimosa y alocada a rodearnos otra vez como un torbellino y marcharse corriendo en un juego en el que quería que nosotros interviniéramos. Más al darse cuenta de nuestra indiferencia, la embargó un sentimiento de decepción y cual quimera voló de súbito a esconderse en el monte, en las profundidades del abrupto barranco, a refugiarse llorando desconsolada en los brazos de un viejo laurel que compadecido, como un bálsamo la calmaba, acercando a su cara una de sus ramas que, con sus hojas de esmeraldas recogía una a una, las mil y una lágrimas cristalinas que por sus mejillas rodaban.
    Pero en un momento de ira y rabia, con la fuerza de su amigo el viento, zarandeó los brazos de quien la aliviaba derramándose las gotas que, igual que dagas, en el abismo del olvido se clavaban. Luego en un momento de desesperación, arremete contra nosotros y frente a frente, nos enseña su dolor, llorando amargamente el despecho, empapando nuestro rostro con una bofetada de sus frescas y frías manos. Luego huyó con su tristeza y desapareció entre brezos para nunca más volver...
    Los sueños, sueños son… como decía Calderón de la Barca en su obra "La Vida es sueño". Y volviendo a la realidad después de tan sublime momento, continuamos subiendo por esta carretera.

5 de Octubre 2026